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La ciencia detrás de la meditación

Dec 17, 2022

Si has practicado meditación alguna vez, es probable que hayas notado cambios positivos en tu estado de ánimo y en tu capacidad de enfoque. Pero ¿sabías que hay una ciencia detrás de estos cambios? Según el profesor de neurobiología y oftalmología Andrew Huberman, hay ciertas áreas del cerebro y del cuerpo que se activan durante la meditación, lo que puede tener un impacto duradero en nuestro estado de ánimo, nuestro sueño y nuestro rendimiento cognitivo y físico.

Además de la meditación tradicional sentada o tumbada con los ojos cerrados, hay una gran variedad de prácticas meditativas que incluyen caminar con los ojos abiertos y enfocarse en una parte específica del cuerpo. Lo que es común entre estas prácticas es que activan ciertas áreas del cerebro y reducen la actividad en otras. Por ejemplo, la meditación puede activar el área del prefrontal medial y reducir la actividad en el sistema nervioso simpático, lo que puede contribuir a la reducción de los síntomas de la depresión y a una mayor capacidad de enfoque.

Pero elegir la práctica adecuada de meditación es clave para obtener los beneficios deseados. Si tu objetivo es mejorar el sueño, por ejemplo, puede ser útil elegir una meditación que active el área del tronco encefálico y el sistema nervioso parasimpático. Y a medida que te vuelves más hábil en la meditación, es importante recordar que no necesariamente tienes que dedicar más tiempo a la práctica. De hecho, a menudo es más efectivo cambiar o alterar la práctica según tus objetivos específicos y tu nivel de habilidad.

 

La meditación existe desde hace siglos y ha sido practicada por personas de diversas culturas y religiones por sus beneficios percibidos. En los últimos años, han aumentado las investigaciones científicas sobre los efectos de la meditación en el cerebro y el cuerpo.

Un estudio publicado en la revista Frontiers in Psychology descubrió que la meditación puede provocar cambios estructurales en el cerebro, concretamente en áreas asociadas con la atención, la regulación de las emociones y la autoconciencia. Estos cambios pueden conducir a una mejora de la función cognitiva y del bienestar emocional.

Otro estudio publicado en la revista Psychosomatic Medicine descubrió que la meditación puede reducir el estrés y mejorar el bienestar general en individuos con altos niveles de estrés. En el estudio, los participantes que practicaron la meditación de atención plena mostraron reducciones significativas de los síntomas relacionados con el estrés, como la fatiga, los trastornos del sueño y el agotamiento emocional.

Además de sus beneficios potenciales para el estrés y el bienestar emocional, también se ha demostrado que la meditación tiene beneficios para la salud física. Una revisión sistemática publicada en el Journal of the American Medical Association descubrió que la meditación puede ser un tratamiento complementario eficaz para reducir la tensión arterial, el dolor crónico y la ansiedad.

Aunque la investigación sobre los beneficios de la meditación sigue siendo incipiente, está claro que tiene el potencial de influir positivamente tanto en la salud mental como en la física. Si está interesado en incorporar la meditación a su rutina diaria, hay muchos recursos disponibles, como aplicaciones de meditación guiada y clases locales de meditación.

Si quieres comenzar la práctica de la meditación puedes hacerlo en 7 sencillos pasos.

  1. Elige un lugar tranquilo y cómodo para sentarte o acostarte. Puede ser en una habitación con poca luz, en un lugar al aire libre o en cualquier lugar que te haga sentir relajado y seguro.

  2. Siéntate o acuéstate cómodamente, con la espalda recta y los hombros relajados. Puedes usar una almohada o cojín para sostener tu espalda si es necesario.

  3. Cierra los ojos y comienza a concentrarte en tu respiración. Inspira profundamente y exhala lentamente, prestando atención a cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.

  4. A medida que te sientas más relajado, comienza a expandir tu atención hacia tu cuerpo. Comienza en tus pies y trabaja tu camino hacia arriba, prestando atención a cada parte de tu cuerpo y su relajación.

  5. Si tu mente se distrae, no te culpes. Simplemente vuelve a enfocarte en tu respiración y tu cuerpo.

  6. Al principio, puedes comenzar meditando durante solo unos minutos al día. A medida que te sientas más cómodo, puedes aumentar gradualmente el tiempo que meditas.

  7. Busca una guía de meditación en línea o una aplicación para ayudarte a comenzar. También puedes unirte a un grupo de meditación local o asistir a una clase de meditación para obtener soporte y guía adicionales.

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